¿Conviene muchas películas de John Wick?

Texto original: Squire

Nunca un cachorro de beagle ha traído un hueso tan apetitoso como el de John Wick. Los fans de la saga de acción de Keanu Reeves no se olvidan de ese cachorro por el que el asesino a sueldo más implacable del cine abandonó su retiro para vengar el infame perritocidio de un grupo de mafiosos rusos. John Wick tampoco: se lo había regalado su difunta esposa y era lo último que lo conectaba a la vida. Aunque la muerte de un animal en pantalla es siempre un golpe bajo, el guionista Derek Kolstad y el director Chad Stahelski supieron convertirlo en el motor de una historia de venganza que lleva ya tres películas y otras tantas en desarrollo. Si por Stahelski fuera llegará a las 10 películas.

Hagamos repaso. En 2014 la primera película de John Wick fue un milagro que venía a revitalizar el cine de acción estadounidense con unas coreografías trepidantes, bañadas en neones y planificadas en planos secuencias que nos dejaron a todos con la boca abierta. Claro que no surgía de la nada. Venía firmada por Chad Stahelski y David Leitch, una pareja de especialistas que han coordinado, juntos en su productora 87Eleven o por separado, las mejores escenas de acción del cine contemporáneo: Matrix, Lobezno, Los mercenarios… Todo.

John Wick fue un éxito en taquilla al que siguieron dos secuelas: John Wick: Pacto de sangre (2017) y John Wick: Capítulo 3 – Parabellum (2019). En conjunto han recaudado 587 millones de dólares en todo el mundo costando solo 147 millones en total. Desde entonces, se han hecho muchas películas inspirándose en el estilo de 87Eleven como Kate de Mary Elizabeth Winstead y Nadie de Bob Odernkirk o como la Atómica de Charlize Theron, en este caso por el propio David Leitch en 87Eleven. Pero John Wick sigue siendo la crema y nata del cine de acción y continúa expandiendo su universo.

Actualmente están en preproducción John Wick: Capítulo 4, una miniserie precuela con Mel Gibson y Colin Woodell llamada The Continental y que se centrará en el icónico hotel para asesinos de las películas y un spin-off sobre una asesina llamada Ballerina, que se cree que podría interpretar Ana de Armas. Eso por el momento. Pero, como decíamos, Chad Stahelski no ve el momento de parar.

En el CinemaCon de este año, donde Stahelski ha presentado las primeras imágenes de la próxima entrega, el director ha hablado de sus planes en la franquicia con Collider. Aunque siguen sin cerrar un título definitivo de John Wick: Capítulo 4, sí ha dicho que tendremos algo de “conclusión para el hilo emocional hasta el momento». Lo que no implica que estemos necesariamente cerca del final.

Stahelski ha hablado de esos otros proyectos, como la adaptación del videojuego Ghost of Tsushima, que tiene en desarrollo tras una década dedicado en exclusiva a las pelis de John Wick. “Hay al menos media docena de proyectos a los que estamos vinculados que creo que son fantásticos. Los amo a todos, y me encantaría hacerlos todos”, dice el director pero en seguida aclara: “Eso no es un no para otro John Wick, es solo saber cómo manejar la agenda… Me encantan esos otros proyectos, pero también haré lo que sea necesario para trabajar con Keanu nuevamente”.

A lo largo de la conversación Stahelski da una de cal y otra de arena a los que querríamos que John Wick no acabara nunca. Por un lado, afirma que están mirando hacia la “línea de meta” pero tambén que “si se expande a partir de ahí siempre estarán felices de hablarlo”. ¿Extenderse hasta dónde? Si hicieran 10 películas de John Wick todos seríamos felices, ¿no? “Nosotros también”, asegura Stahelski. “Sería increíble”.

Buenísimas noticias entonces, diez veces buenas. Pero quizás nos toque esperar un poco:

Creo que es realmente bueno hacer John Wick, luego aprender y experimentar con otras películas y devolver ese conocimiento a John Wick. Así que podría ser bueno tomar un pequeño descanso, tal como lo veo.

Si Stahelski quiere, el único que podría frenarle sería el mismísimo John Wick, pero Keanu Reeves ya ha repetido varias veces que él está dispuesto ha llegar hasta donde sea y no deja de entrenar para ser John Wick. De momento, el Capítulo 4 llegará a los cines el 24 de marzo de 2023. Después de eso, solo quedarían 6 pelis. Y serían pocas.

El futuro de Spiderman están en sus villanos

«The Sinister Six» se apunta a ser la nueva facción del universo Marvel

Por Juan Luis del Campo (El Comercio)

Por todo el dinero que genera, la era de las películas de superhéroes tiene para rato. Como líder está el Universo Cinematográfico de Marvel (MCU), de personajes como Capitán América y Thor; que tiene como rival, además del clásico DC de Batman y Superman; a un “hermano mayor” dirigido por Sony Pictures y centrado en películas del Hombre Araña, como la taquillera “Spiderman: No Way Home” (2021).

En 1998, Marvel vendió a Sony los derechos cinematográficos del Hombre Araña y sus personajes. Desde entonces, la compañía trabajó para convertir al héroe en un baluarte del cine. Esto funcionó, como lo prueba la trilogía “Spiderman” de Sam Raimi; que hizo cientos de millones en el cine antes del debut del MCU en 2008 con “Iron Man”. Pero no solo de “arañas” vive un estudio, sino de sus villanos; como prueba la exitosa franquicia “Venom”, que ya tiene dos entregas. Ese es solo el principio de una tendencia de Sony, que apunta a un crossover. Se trata de la franquicia de los “Seis Siniestros” (“The Sinister Six”).

El origen del mal

El grupo de los Seis Siniestros apareció por primera vez en las páginas del cómic “Amazing Spider-Man Annual #1″ (octubre de 1964) y reúne a los más importantes villanos que el héroe arácnido logró enfrentarse en los dos años desde su creación por Steve Ditko y Stan Lee.

El grupo de villanos original estaba liderado por Doctor Octopus, quien recluta a sus colegas Electro, Kraven el cazador, Mysterio, Sandman y el Buitre para asesinar de una vez por todas a Spider-Man. Sin embargo, en esta primera historia ninguno de los enemigos del héroe quiere otorgarle al otro la satisfacción de derrotarlo. Esta desunión los lleva a la derrota.

La asociación villanesca resultó popular con la lectoría de Marvel Cómics y en las décadas siguientes volvió a aparecer con otros miembros. Además de los originales, también han formado parte de los Seis Siniestros Venom, Hydro-Man, Green Goblin, Hobgoblin, the Lizard, Shocker y Rhino, entre otros.

"Amazing Spider-Man Annual #1" fue la primera aparición de los Seis Siniestros. El nombre del grupo muestra la aliteración que tanto prefería Stan Lee.
«Amazing Spider-Man Annual #1» fue la primera aparición de los Seis Siniestros. El nombre del grupo muestra la aliteración que tanto prefería Stan Lee. / Marvel Cómics

Armando al grupo

La primera confirmación de que Sony quería hacer una película de los Seis Siniestros ocurrió en 2013, para formar parte de la continuidad creada con “The Amazing Spider-Man”. Pero el mal desempeño ante la crítica de “The Amazing Spider-Man 2″ frenó estos planes, que fueron finalmente enterrados en 2015 cuando Tom Holland fue elegido para interpretar al Hombre Araña; en una coproducción de Sony con Marvel Studios.

Como una idea nunca muere realmente en Hollywood, Sony no tardó en retomar los planes para crear su propio universo cinematográfico; comenzando con “Venom” (2018), protagonizada por Tom Hardy y sin conexión al MCU, pues es de otro universo*. La idea de juntar nuevamente a los villanos convirtió en la columna vertebral para la franquicia y razón no faltó, pues en 2021 “Spider-Man: No Way Home” demostró que reunir a villanos clásicos era rentable, recaudando en todo el mundo más de US $ 1892 millones.

Electro, Sandman y Lizard de la película "Spider-Man: No Way Home". Los villanos también han formado parte de los Seis Siniestros en los cómics de Marvel. (Foto: Sony Pictures)
Electro, Sandman y Lizard de la película «Spider-Man: No Way Home». Los villanos también han formado parte de los Seis Siniestros en los cómics de Marvel. (Foto: Sony Pictures) / Courtesy of Sony Pictures

“Venom” (2018) y “Venom 2″ (2021) fueron las primeras películas en establecer como protagonista a un villano de Spiderman. Luego siguió “Morbius”, estrenada el pasado marzo y que en su escena postcréditos muestra a Adrian Toomes (Michael Keaton), el Buitre del MCU, proponiéndole una alianza al vampiro interpretado por Jared Leto.

Otro villano que se unirá a este grupo es el cazador Kraven, cuya película protagonizada por Aaron Taylor-Johnson llegará en 2023. Esto dejaría un total de cuatro de los Seis Siniestros para el esperado crossover, del que todavía no hay fecha de estreno. No obstante, estos villanos nunca han peleado con el Hombre Araña en sus películas. Y no solo es eso, pues tampoco se ha confirmado cuál de los múltiples arácnidos será su némesis.

¿Villanos sin héroe?

Sony insinúa que sí hay un Hombre Araña en su propio universo, como muestra un grafiti que pudo verse por primera vez en el tráiler de “Morbius”. La existencia de un Hombre Araña también fue luego confirmada por el director de esa película, Daniel Espinosa, en una sesión de preguntas y respuestas que hizo para la página Cinemablend, aunque sin revelar más detalles.

Un grafiti de Spider-Man aparece en uno de los avances de "Morbius". Hay que notar que la imagen está basada en la versión de Tobey Maguire del héroe. (Foto: Columbia Pictures)
Un grafiti de Spider-Man aparece en uno de los avances de «Morbius». Hay que notar que la imagen está basada en la versión de Tobey Maguire del héroe. (Foto: Columbia Pictures)

Esta ambigüedad es quizás la mejor arma de Sony, ya que les deja abierto el camino para cambios o negociaciones relacionadas a la franquicia; como traer a un nuevo actor para interpretar al Hombre Araña, utilizar la versión del héroe interpretada por Tom Holland o traer de regreso a las versiones interpretadas por Tobey Maguire y Andrew Garfield; donde este último es, discutiblemente, la opción más popular. Primero por ser el más joven de los dos y, segundo, porque su propia saga quedó trunca. Al respecto, el actor ha afirmado estar abierto a volver a interpretar al héroe si lo propuesto es “muy, muy especial”.

Fans de Spider-Man han pedido el regreso de Tobey Maguire y Andrew Garfield como el héroe arácnido en sus propias películas. (Foto: Sony Pictures)
Fans de Spider-Man han pedido el regreso de Tobey Maguire y Andrew Garfield como el héroe arácnido en sus propias películas. (Foto: Sony Pictures)

Sea cual sea el Hombre Araña que Sony elija para enfrentar a los villanos, esto no impedirá que el estudio intente sacarle todo el provecho posible a la marca. Otros proyectos ya anunciados son “Madame Web”, protagonizado por Dakota Johnson, así como secuelas para “Venom” con Tom Hardy ya en distintos grados de producción. Pero “Los Seis Siniestros” será el primer gran crossover que parece tener planeado la compañía, de la que dependerá si esta telaraña de franquicias dispares logra convertirse en un universo coherente como el de Marvel Studios.

Texto original: El Comercio

¿Por qué sigue siendo tan aterradora «El Exorcista?

Por Luis Miguel Cruz (Cinepremiere)

El cine de terror ha dado grandes clásicos a lo largo de toda su historia, pero sólo uno que sigue estremeciendo a las audiencias como el día de su estreno en 1973: El exorcista.

Hay quienes atribuyen el éxito de esta película a la espeluznante novela homónima de William Peter Blatty, al perfeccionismo del director William Friedkin, al elenco encabezado por Ellen Burstyn y Linda Blair, o a los perturbadores efectos visuales de Marcel Vercoutere, que por extraño que parezca, no recibieron ningún reconocimiento por parte de la Academia.

Algunos trasladan su popularidad al artículo publicado por The Washington Post en agosto de 1949, en el que se detalla “la que es probablemente una de las experiencias más destacadas en la reciente historia religiosa: un niño de 14 años de Mount River ha sido liberado por un sacerdote católico de una posesión demoniaca”. El texto que inspiró a Blatty en la redacción de su obra maestra.

Finalmente, otros consideran que la aceptación de El exorcista recae sobre la batalla ancestral entre el bien y el mal detallada en la Biblia y que relatan la manera en que Dios derrotó a Luzbel, “lo arrojó al abismo, y [lo] cerró y [lo] selló sobre él, para que no engañara más a las naciones, hasta que se cumplieran los mil años”.

Pero hay los que tienen otras teorías…

The Exorcist El exorcista Regan

Un mundo aquejado por el mal

Diciembre era considerado un mes de paz espiritual y amor al prójimo, hasta que en 1973 William Friedkin terminó con los festejos al introducir la historia de una niña posesa que convirtió el 26 de diciembre en “un gran día para un exorcismo”. Resulta irónico que el estreno original de El exorcista no estaba contemplado para este día, pero la filmación sufrió todo tipo de  incidentes que prácticamente la hicieron coincidir con Navidad. Desde entonces, muchos la han catalogado como una película blasfema que aprovechó las fiestas religiosas para propagar la palabra del maligno. Pero lo cierto es que el mundo ya parecía maldito desde tiempo atrás.

El cine de terror, que por años había predominado en la Serie B, empezó a cobrar importancia hacia finales de los 60. No fue casualidad, sino la respuesta natural de la industria hacia un mundo cada vez más desesperanzador como resultado de la Guerra FríaVietnamdiferencias raciales y la creciente ola de violencia al interior de la Unión Americana. Todo esto se manifestó directamente en el sistema de creencias del país, con el ascenso de la Iglesia Satánica comandada por Anton LaVey, el incremento de sectas como la llamada “familia” de Charles Manson y el aumento de casos para los demonólogos Ed y Lorraine Warren.

Estas mismas tendencias se manifestaron en el cine con El bebé de Rosemary (Polanski, 1968), clasificada por la Oficina Nacional Católica para Películas (NCOMP) como una cinta condenada por su trama eminentemente satánica. Los rumores dicen que el proyecto contó con la asesoría técnica de LaVey, que el propio Polanski encarnó al demonio que abusa de la joven y que inspiró el asesinato de Sharon Tate, esposa del director, sólo un año después del estreno.

La Iglesia no tardó en reaccionar a la crisis con un discurso ofrecido en 1972, en que el Papa Pablo VI externaba su preocupación por el escepticismo y ordenaba un estudio formal sobre la pérdida de la fe. Su intención: un rearme moral contra la aparente influencia del diablo en la sociedad.

The Exorcist El exorcista Regan Pazazu

Una cinta incomprendida

Estos perturbadores antecedentes contribuyeron a que El exorcista generara nerviosismo entre algunos sectores de la sociedad que la veían como una cinta diablólica. Contrario a lo que algunos piensan, la película nunca fue condenada por el Vaticano, pero sí enfrentó severos problemas para garantizar su estreno masivo.

Jack Valenti, creador del sistema de evaluación de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA), detalló en su libro The Naked Truth que el filme sólo superó la clasificación X por un tecnicismo. “Vienen de lo que la audiencia ve, no lo que imaginan ver. En El exorcista no hay sexo explícito. No hay violencia excesiva. Hay algo de lenguaje profano, pero está relacionado con la temática del filme y se mantiene en un mínimo. Mucho de lo que puede preocupar a algunas personas no aparece en pantalla. Una cinta no puede ser penalizada por lo que la gente piensa porque no todos piensan igual”.

Algunos líderes religiosos aislados censuraron la cinta entre sus feligreses. Tal fue el caso del evangelista Billy Graham [vía], quien atribuyó la histeria colectiva entre las audiencias con “el demonio se encuentra en cada cuadro del filme”. Se dice que sus palabras fueron determinantes en la campaña de odio contra Linda Blair, quien fuera acusada de ser un emisario satánico.

El propio Blatty consideraba que la adaptación no brilló en los Premios de la Academia –sólo recibió dos estatuillas de diez nominaciones– por una campaña de desprestigio comandada por el director George Cukor. Incluso se ha especulado que la abrupta cancelación del Oscar a Mejores efectos visuales en ese mismo año fue parte del boicot.

A pesar de todas estas etiquetas, el escritor reiteró hasta su muerte en 2017 que El exorcista nunca fue concebida como una historia demoniaca, sino un medio para reforzar sus propias creencias tras el fallecimiento de su madre. Una época en que “describía mi fe como una mera esperanza en lugar de una ideología sólida. Intentaba hacer un trabajo casi apostólico, ayudar a otros con su propia fe” [vía].

Resulta especialmente irónico que mientras algunos quisieran censurar la cinta por su alusión al demonio, algunos de los miemblos más influyentes de la iglesia la aplaudieran por sus contribuciones a la propagación de un mensaje religioso. Tal fue el caso del Padre Gabriele Amorth, uno de los exorcistas más experimentados en toda la historia del Vaticano tras cerca de 70,000 rituales en 29 años y quien asegurara en su libro An Exorcist Tells His Story que “quita unos cuantos efectos y la película lidia de una manera muy sobria con el problema del mal”.

The Exorcist El exorcista Max Von Sydow

Una nueva era del mal

Han pasado 45 años desde la posesión de Regan y hoy más que nunca, la influencia de El exorcista puede apreciarse en filmes como El exorcismo de Emily RoseLíbranos del malEl conjuroLa bruja y Hereditary, series como American Horror StoryRosemary’s Baby y The Exorcist, e incluso documentales como The Devil and Father Amorth. La situación es clara para creativos como Gary Dauberman [vía], guionista de It y La monja: “el diablo está en todos lados y no hay modo de ocultarse».

El historiador cinematográfico Antonio José Navarro asegura en el libro El imperio del miedo que el resurgimiento del llamado ‘terror religioso’ puede atribuirse a la propia evolución del mundo. Esto explica que la popularidad del subgénero disminuyera en los 80 y 90, una época de aparente bonanza política, social y económica en el mundo occidental, en la que Estados Unidos consolidó su posición como primera potencia mundial ante el triunfo del capitalismo.

Todo cambió con los atentados contra las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001. No sólo por las acciones de Al Qaeda, sino por los continuos mensajes religiosos enviados por el gobierno de George W. Bush, que clasificó la Guerra contra el terror como una “cruzada” con la que se buscaba “librar al mundo del mal” en busca de “justicia infinita”.

Lejos de reducirse, estos temores se han intensificado con el paso de los años, ya sea con los engaños políticos en la lucha contra el terrorismo, la propagación de otras amenazas como ISIS o la política del odio empleada por Donald Trump y otros líderes mundiales. El resultado es un mundo donde, tal y como asegurara la filósofa Hannah Arendt, el mal se ha tornado “aterradoramente normal” [vía].

Tal y como sucedió en los 70, el Vaticano ha externado su preocupación ante la desesperanza actual, que se ha manifestado en un incremento exponencial para peticiones de exorcismos, siendo Italia el caso más sonado con cerca de 500,000 presuntas posesiones en 2016. Su respuesta fue un curso de preparación realizado en abril de 2018, con el que se pretende ayudar a los sacerdotes a reconocer entre los temores propios del tiempo en que vivimos y el mal en estado puro. Por su parte, reportes de The Economist hablan del surgimiento de exorcistas ‘independientes’ en Europa que cobran cerca de $200 USD por sesiones de una hora en la que intentan liberar a la gente de los demonios que les aquejan.

Es difícil saber si la situación mejorará en un futuro cercano, aunque algunas encuestas concluyen que más del 70% de la población piensa que el mundo seguirá empeorando. ¿Obra del diablo, prueba de fe o errores propios de nuestra naturaleza humana? Cada quien tiene su propia conclusión, pero William Peter Blatty y William Friedkin dejaron muy clara la postura de El exorcista a través del Padre Merrin: «el objetivo del demonio no es el poseso, sino nosotros… Y creo que lo que quiere es que nos desesperemos, que rechacemos nuestra propia humanidad, que nos veamos, a la larga como bestias, como esencialmente viles e inmundos, sin nobleza, horribles, indignos. Y tal vez ahí esté el centro de todo: en la indignidad. Porque yo pienso que el creer en Dios no tiene nada que ver con la razón, sino que en última instancia, es una cuestión de amor».

¿Por qué Netflix está cancelando tantas series?


Qué tan sano será para la plataforma estar cancelando series con buena audiencia


Por Victor Millán (Hipertextual)

Netflix está siendo noticia en las últimas semanas por haber cogido una aparente práctica de cancelar cada vez más series tras haberlas emitido solo una o, como mucho, dos temporadas.

Este hecho podría no ser diferencial en una plataforma que estrena cada mes entre 40 y 60 títulos (entre series y películas originales), pero ha llamado la atención por cómo ha guillotinado en el último año algunas producciones que la propia compañía había presentado como candidatas a ser sus puntas de lanza.

Jupiter’s LegacyMalditaCountry ConfortGrand Army o Los Irregulares, son solo algunas de la veintena de series cuyo cese se ha anunciado este año. A ello se suma el final anunciado tras una cuarta temporada de Ozark, aunque en este caso parece más bien ligado exclusivamente a motivos creativos. Eso sí, alrededor de dos tercios de las series que Netflix ha cancelado desde 2020 solo tuvieron una única temporada en la plataforma.

¿Qué conlleva para una plataforma como Netflix dar el portazo a historias que acaba de presentar a sus suscriptores? Más allá del evidente motivo que es que, simplemente, esas series no ha sido consumida al menos bajos las expectativas que se tenían o de acuerdo con su rentabilidad esperada (algunas, como Maldita, contaban con el caché de Katherine Langford), hay otros condicionantes como que un suscriptor que sí que haya visto y se haya enganchado a esas series se sienta frustrado por la cacelación.

Pero, ¿de verdad Netflix está abusando de esta práctica? ¿Implica algo para toda la industria?

Aunque este año la cifra sea más llamativa o haya tenido más título con cierta relevancia, lo cierto es que a medida que Netflix se ha vuelto más dependiente de su contenido original ha ido tomando decisiones de cancelación que pueden no gustar a todo el mundo. El surgimiento de nuevas plataformas lleva haciendo que desde 2018 el númeor de orginals sea cada vez mayor. Y si Jupiter’s Legacy sorprendió por su cese este año, ya lo hizo también en su momento The OASense8 o Altered Carbon o, de forma más reciente, el viaje a Marte de Away, que por producción parecía también tener todo para seguir.

Estos ratios de cancelación de hecho se mueven en torno a un 65%, según anunció a finales de 2020 en una entrevista con Deadline Bela Bajaria, Jefa de series de Netflix. En ese mismo espacio la representante de Netflix argumentaba que la nueva televisión también hace que los shows sean más líquidos. En pocas palabras, que al igual que una miniserie planteada se pueda alargar si funciona muy bien una serie pueda quedarse en una única temporada si se decide. La pega es, por supuesto, cuando estos finales de temporada cuentan con un cliffhanger importante.

El fantasma del ‘Peak Tv’

Pero como en todo, también se pueden encontrar hipótesis menos halagüeñas o que le otorgan menos naturalidad.

El término Peak TV fue acuñado por John Landgraf, presidente de los canales asociados a FX (FOX), allá por 2015, cuando creía que la industria estaba generando demasiadas series como para que todas tuvieran su cuota de atención, en gran parte debido a la irrupción de las plataformas digitales. Se estaba creando, según su análisis, una “burbuja del entretenimiento”. Landgraf quizá no sabía entonces que dos años más tarde Disney iba a comprar al rama de entretenimiento de FOX, y se vería inmerso como un subproducto más de un conglomerado todavía más grande que prepararía Disney Plus, pero su visión se resumía de una forma muy clara.

La hipótesis del Peak TV es clara: hay demasiadas series incluso para una audiencia cada vez más cautiva. Y Netflix, como pionero en todo el sector, podría ser el primero en notarlo

Es cierto que, incluso en los tiempos anteriores al streaming, a la cadenas no les temblaba la mano al eliminar las series que no funcionaban. Pero, es evidente, que la burbuja de series actual ha acrecentado el problema.

Los nuevos programas ya no tienen la oportunidad de encontrar su equilibrio y aumentar lentamente su audiencia. En su lugar, o bien se convierten en un fenómeno cultural inmediato que impulsa las suscripciones, o bien pasan al fondo de la biblioteca de las plataformas. Y esto le pasa a Netflix y a todas.

La rueda del contenido

Puede que simplemente estemos ante el precio a pagar tanto las productoras como los aficionados por una oferta tan alta, que implica rotación sin cesar. Netflix no va a frenar en 2021 su despliegue de contenidos. Eso sí, eso no quita que haya una parte de la audiencia que pueda sentirse traicionada.

Muchas de estas series canceladas, como Altered Carbon, terminaron con cliffhangers o presentan puntos de la trama sin resolver. Además, si tenemos en cuenta que en el mundo de la televisión no es raro que una serie tenga un comienzo difícil antes de encontrar su sitio en las temporadas siguientes, parece que a estas series apenas se les dio una oportunidad antes de ser canceladas.

Si Netflix hubiera producido series como Breaking Bad o The Office, que no fueron éxitos inmediatos, probablemente la habría eliminado después de su tibia primera temporada. De nuevo, parece que es un precio a pagar por la gran oferta.

Loki: ¿Cerró el mundo de las primeras fases del MCU?


El final de la serie dio un giro a todas las realidades que conocemos y al parecer, deja abiertas las posibilidades para más narrativas


Por Agala Berlutti (Hipertextual)

La serie Loki se ha convertido en el gran suceso de verano de Disney +. Nielsen apuntaba a tres semanas de su capítulo final, cómo era una de las más vistas en streaming. El personaje ha recuperado toda su popularidad y las redes sociales debaten de forma incansable sobre su venidera segunda temporada.

Pero más allá de eso, Loki ha sido un paso arriesgado para Marvel. Casi tanto como lo fue en su oportunidad Thor: Ragnarok, dirigida por Taika Waititi y lo es la futura, Thor: Love and Thunder, del mismo director. Las tres historias tienen un hilo en común que enlaza no sólo a personajes vinculados entre sí.

También, analiza una propuesta muy específica: la de la redención. Por separado, cada una de las películas y argumentos hacen hincapié al hecho de un tránsito en pantalla de personajes queridos por el público. Y se trata además de un experimento para demostrar hasta que punto la franquicia Marvel no es solo una colección de historias. Es también, una gran evolución de varias de sus historias emblemáticas hacia algo más profundo.

Thor sin martillo, Loki sin trucos, ambos sin Asgard.

La película Thor: Ragnarok es toda una rareza en la franquicia del universo cinematográfico de Marvel. No sólo por su sentido del humor, su cercanía al mundo imaginado por Jack Kirby, sino además por su planteamiento. 

Hasta entonces, Thor había sido un personaje heróico en toda su extensión. Uno basado en el poder mítico que se le atribuía pero también, sin demasiados alicientes para una historia en solitario. 

De hecho, una de las grande críticas a Thor: The Dark World de Alan Taylor, fue la carencia de matices del personaje. Su gran aventura entre la Tierra y Asgard resultó aburrida y no tuvo mayor aliciente, más allá de mostrar la segunda piedra del infinito. De modo que Taika Waititi tenía el deber de llevar al dios del trueno a un nuevo nivel. 

Lo hizo, con una maniobra que sorprendió. El director neozelandés despojó a Thor de todos sus atributos (incluyendo su martillo) y le dejó con el único recurso de su ingenio. ¿De dónde proviene el poder del dios del trueno? fue la gran pregunta de la película. De hecho, el argumento entero es un recorrido poderoso a través de un personaje que hasta entonces, había sido bidimensional. 

Pero el sentido del humor, humanidad, y en especial, redescubrir toda una faceta de lo que le hace relevante, convirtió a la película en un éxito. Y a Thor en uno de los héroes más queridos del superpoblado universo de Marvel. 

Algo parecido ocurre en la serie Loki, en la que al personaje interpretado por Tom Hiddleston se le despoja de todo lo que identifica. Sin su característico traje “de fino cuero asgardiano”, sus poderes e incluso, su malevolencia, el nuevo Loki debe enfrentarse a sí mismo. El escritor Michael Waldron, experto en analizar dimensiones en personajes desagradables, encontró cómo mostrar al dios de la mentira desde un ángulo nuevo.

Lo logró gracias al mismo sentido del heroísmo de Taika Waititi. Thor y Loki atraviesan un extraño camino para encontrar una manera de comprender mejor su destino. O propósito glorioso, según el caso. El dios del trueno, nada más llegar a Sakaar, es esclavizado y humillado, lo mismo que ocurre con sus hermano en las oficinas de la TVA. Tanto uno como el otro, deben apelar a todos sus recursos, para encontrar no sólo una vía de escape, sino comprender mejor sus poderes. 

Thor: Love and Thunder, en la que incluso Thor perderá su identidad como dios del trueno en favor de Jane Foster, llevará la fórmula a un nuevo estreno. Y no sólo por el hecho que Jane sostendrá el Mjolnir (y obtendrá sus poderes), sino también heredará su identidad como héroe. Algo con lo que juega la serie Loki, en la que la variante femenina de Loki, se le suele identificar como su versión “más fuerte”. 

Pero más interesante aún resulta el hecho que la serie Loki, muestra a Loki sin su natal Asgard. Y a pesar en varias ocasiones “no es el hijo de Odín”, es evidente que la destrucción del planeta tiene un peso concreto en su evolución. Lo mismo que para Thor en Ragnarok y sin duda, en la trama de la futura Love and Thunder

Un nuevo héroe en la familia

FINAL DE Loki

Tanto Thor: Ragnarok como la serie Loki, llevaron a los héroes de Marvel a una nueva madurez. Thor llegó al cenit de su poder (y por eso conmovió e incluso incómodo tanto su caída en Endgame) y a Loki le brindó una rara dignidad. Su muerte a manos de Thanos, tratando de evitar la de Thor, dio un vuelco lento pero impecable al arco de su historia. 

Lo mismo ocurre con su variante de la TVA, que llega a convertirse por derecho propio, en un héroe de considerable poder. Uno, capaz de sacrificar su vida y de hacer lo correcto, a pesar de sí mismo. ¿Se trata de una contradicción al Loki de la pantalla grande?. La discusión ha formado parte de foros y redes sociales. Pero en realidad, siempre se insinuó que Loki era más brillante y poderoso de lo que se mostró sus escasas apariciones en el cine. 

Thor: Ragnarok mostró el potencial completo de Thor, que en Infinity War llegó a recibir el fuego de una estrella para completar su camino. Loki, ahora convertido en uno de los puntos centrales de la saga multiversal, demostró en la serie que lleva su nombre el mismo potencial. Lo más probable es que en Thor: Love and Thunderel Thor caído en desgracia de Endgame alcance otra vez su esplendor. Y que en la segunda temporada de Loki, veamos a su hermano, demostrando el valor de todo lo aprendido. 

Al parecer, Marvel tiene grandes planes para los Odison. Solo queda por ver, hasta dónde llevará cada uno de ellos. 

Cruella pone en evidencia a Disney


Los mensajes contra la figura materna se ha convertido en un problema grave en la empresa de entretenimiento.


Por Kate Townshend (Fotogramas)

‘Cruella’, la precuela de ‘101 dálmatas’ de la que tanto se habla, ha sido un éxito en Disney + y cuenta con una secuela ya está en camino, pero también destaca un problema en la compañía de largo recorrido.

La película al menos pasa la prueba de Bechdel con gran éxito, ya que tiene protagonistas femeninas brillantes que están mucho más interesadas en sus propias ambiciones que en el romance. Incluso destaca las relaciones entre mujeres, relegando a los personajes masculinos a roles de apoyo y secundarios.

Cuidado, vienen spoilers de la película a continuación

Pero el problema con todo este nuevo y valiente feminismo es que las madres de la película siguen siendo malvadas o martirizadas. El resultado es que, por muy bien que le vaya en otros aspectos, este aspecto materno socava los otros mensajes de igualdad.

Cruella’ comienza con lo que parece una hermosa relación madre-hija cuando se ve a la joven Cruella (o Estella como es al comienzo de su vida) adorando a su madre Catherine, incluso si no siempre está de acuerdo con ella.Catherine parece ser amable, empática y sintonizada con la idiosincrasia de su hija, pero esto, por supuesto, significa que no se le permite durar más de los primeros diez minutos de la película, encontrando su final a manos (o patas) de tres dálmatas agresivos. (Sin embargo, no es realmente su culpa, como descubriremos más adelante).

La muerte de Catherine no es una anomalía si miras hacia atrás a las películas de Disney a lo largo de las décadas en las que las ‘buenas’ madres no suelen durar mucho. Tomemos, por ejemplo, la escena que traumatizó a generaciones de niños donde la madre de ‘Bambi’ es asesinada por cazadores, o la serie más reciente de ‘Frozen’, donde la madre fallecida de Anna y Elsa proyecta una sombra amorosa, pero ausente, sobre ambas películas.

Lo que a menudo nos deja con villanos que funcionan como versiones unidimensionales de madres «malas». En ‘Cruella’ resulta que la mujer que Estella cree que es su madre no lo es en absoluto. Descubrimos que la verdadera malvada de la película es su madre biológica, la baronesa (espléndidamente interpretada por Emma Thompson), que exige atención donde quiera que vaya y antepone su propia brillantez a todo lo demás.

emma thompson as the baroness in disney's live action cruella

Sin embargo, una de las escenas que realmente consolida su monstruosidad es un flashback del nacimiento de Estella. La baronesa no está contenta con su embarazo y desea deshacerse de su hija recién nacida.

Pero la sugerencia literal aquí del secuaz convertido en buen tipo, John (Mark Strong), es que solo una narcisista podría estar triste de encontrarse embarazada, y que esta ambivalencia es una prueba indiscutible de su naturaleza malvada.

Esto es sin duda un insulto para todas las mujeres que alguna vez han cuestionado su deseo de tener un hijo, sugiriendo que es esto está a un paso del infanticidio, el asesinato y el abuso.

Debido a que sus deficiencias morales se enmarcan de esta manera, la baronesa se convierte en la portadora de la antorcha en una larga lista de madres y madrastras de Disney para quienes alejarse de los estereotipos maternos las coloca más allá de la redención. Aparentemente, todavía no podemos imaginarnos nada más horrible que una mujer que no es naturalmente desinteresada y maternal o, peor aún, que no quiere tener hijos en absoluto.

Incluso ‘Cruella’, en la película original de ‘101 Dálmatas’ se opone directamente como una mujer soltera y brusca a la amable esposa y madre de perro, Anita. ¿Pero no es deprimente que no estemos más lejos en realidad que la metáfora de la malvada madrastra?

emma thompson as baroness, cruella

El problema adicional es que el otro lado de la maternidad difícilmente recibe mejor prensa. Por ejemplo está Madre Gothel en ‘Enredados’, que personifica todos nuestros peores miedos sobre las madres que nos restringen y restringen y que quieren que seamos sus bebés para siempre para sus propios fines.

La escena en la que Rapunzel abandona el castillo por primera vez en contra de los deseos de su madre es divertida, pero también hay algo dolorosamente real en la forma en que oscila entre la alegría y la culpa abyecta, tan difícil es deshacerse de los lazos invisibles de la influencia materna completamente.

Hay un hilo común entre ambos tipos de «malas» madres, ya sean las sofocantes y manipuladoras o las desinteresadas y crueles. Comparten un cierto sabor a celos y una falta de voluntad para ceder espacio a la belleza, el talento y la juventud de la próxima generación.

Y dado que esto es tan cierto para la malvada madrastra de Blancanieves en la década de 1930 como para los villanos más modernos como Mother Gothel o la Baronesa, sugiere que Disney todavía tiene un poco de distancia que recorrer para deshacerse de los grilletes de los estereotipos sexistas.

mother gothel in tangled

Al fin y al cabo ¿No es un poco problemático suponer que las mujeres mayores que aún quieren ser relevantes y verse a sí mismas deben necesariamente volverse malvadas y desesperadas en su búsqueda de tales objetivos?

Además, hay una buena dosis de hipocresía en las películas que presentan la belleza de su heroína como intrínsecamente ligada a su bondad, mientras que también culpan a las mujeres mayores por preocuparse de que su propia belleza que definz el carácter pueda estar desapareciendo.

Incluso películas como ‘La Sirenita’, sin ningún personaje materno literal, retoman este tema. Úrsula no es una madre en ningún sentido tradicional, pero todavía está impulsada a sus malas acciones por el deseo de controlar y manipular a los demás, y la necesidad de robar el encanto de la joven y bella protagonista. Es por tanto una especie de pelea generacional que enfrenta a mujeres mayores y jóvenes entre sí, excluyendo la posibilidad de mucha calidez o apoyo mutuo.

Quizás porque ‘Cruella’ es una película progresista en otros aspectos, su retórica anti-madre se destaca aún más, especialmente cuando nos damos cuenta más tarde de que la ‘mala’ madre de Cruella es responsable de matar a la ‘buena’. En cuanto a las metáforas de los peligros de reprimir nuestros propios instintos maternos, es bastante claro, aunque también es torpe, simplista y anticuado.

cruella emma stone disney

Pero hay esperanza para futuras ofertas de Disney, ya que otra película de los últimos años logró escapar de estos sumideros patriarcales.

En ‘Vaiana’, la madre de la protagonista no solo es fundamentalmente decente y cariñosa, sino que su abuela le da a la película su corazón espiritual. Es absolutamente cálida, sabia y compasiva, pero también lleva consigo su propio poder, saliendo de las limitaciones de su sociedad y animando a su nieta a hacer lo mismo. Es bonito, y extrañamente subversivo, ver que a una mujer mayor en una película de Disney se le permita asumir ese papel. Quizás en el futuro, no solo veamos más figuras maternas como esta, sino también más villanas femeninas que no se definan por su actitud hacia los niños y las mujeres más jóvenes que las rodean.

‘Cruella’ deja en claro la presencia continua de este problema, pero aún no parece lista para solucionarlo.

¿El streaming es el futuro?

La pandemia obligó a evolucionar el entretenimiento, pero…¿llegó para quedarse?

Por Eduardo Bautista (El Financiero)

Michel Peña se abrocha su cinturón de seguridad e inicia sesión en Blah Blah Car, la app que lo ha salvado del desempleo. Su trabajo, ahora, es llevar a adolescentes a casas de campo fuera de la Ciudad de México en plena pandemia. Hasta hace no mucho, Michel se dedicaba a algo diferente: era uno de los técnicos de OCESA que hacía posibles los conciertos que hoy están prohibidos.

Michel no olvida el 15 de marzo de 2020. El Vive Latino, el festival de rock en español más grande de Latinoamérica, no lucía igual, con sus multitudes bañadas en sudor y cerveza. Días antes, el gobierno había anunciado los primeros casos de COVID-19 en México. Al otro día, la jefa de gobierno capitalina, Claudia Sheinbaum, declararía un confinamiento que, dijo, duraría un par de meses. El confinamiento sigue; los conciertos, no.

“Algo andaba mal esa tarde. Fue como un presagio de que algo malo pasaría. El Vive Latino semivacío… Nunca había visto eso en los 10 años que llevo trabajando en esto”, recuerda Michel, uno de los 477 mil mexicanos que, antes de la crisis sanitaria, trabajaba en el sector de los servicios culturales, deportivos y de entretenimiento, según datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).


Con pérdidas que superan los 38 mil millones de pesos —que es el equivalente a lo que el gobierno mexicano destinó al Fondo de Salud para el Bienestar en 2020—, el sector del entretenimiento no ve la luz al final del túnel para sobrevivir a una de sus peores crisis.

Entre la falta de apoyos gubernamentales ante el cierre de foros, cines, teatros y otros espacios dedicados al esparcimiento, y la carencia de un estudio que arroje cifras confiables sobre qué y cuánto se está perdiendo, las empresas del ramo sobrellevan la pandemia del coronavirus con alternativas que solo hacen la pendiente menos empinada, pero poco contribuyen a amortiguar la caída.

El año pasado, la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA) estimó las pérdidas del sector en más de 38 mil millones de pesos. Pero este organismo solo congrega a casinos, cines y teatros: falta sumar todo lo que ha perdido la industria de los espectáculos en vivo, cuya compañía más grande, OCESA, ha encontrado en el streaming una forma de paliar las pérdidas. Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE), operadora de OCESA, reportó que en el tercer trimestre de 2020 tuvo ingresos por 393 millones de pesos, 82 por ciento menos que lo registrado en igual periodo del año pasado, derivado de las cancelaciones; sin embargo, 222 millones fueron por los conciertos vía internet.

Según un conteo realizado por Bloomberg Businessweek, tan solo en 2020, al menos 600 conciertos masivos fueron cancelados, suspendidos o pospuestos desde que comenzó la pandemia


Fuentes cercanas a CIE —una de las más grandes del sector en el mundo— aseguran que los recortes de personal han alcanzado a casi todas las áreas de la empresa ante la falta de liquidez, sobre todo en las áreas de comunicación y espectáculos.

De hecho, el 70 por ciento de las 96 compañías que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores —sin contar FIBRAS o grupos financieros—registró descensos en sus nóminas durante el segundo trimestre de 2020, justo cuando comenzó la etapa crítica de la pandemia. Muchas de esas firmas se dedican al entretenimiento; CIE es una de ellas.

“Fue un duro golpe para una industria acostumbrada a los servicios presenciales”, señala Anderson Ramires, socio líder de TMT & Digital Services PwC México. “Las empresas del sector saben que los eventos no regresarán hasta que la población esté vacunada, y en México eso parece que va a tardar”.

En julio de 2019, Grupo Televisa SAB y Live Nation Entertainment habían llegado a un acuerdo para la adquisición de la participación accionaria de Televisa en Ocesa Entretenimiento. Acuerdo que colapsó al inicio de la pandemia. Televisa informó después que la estadounidense notificó “la terminación unilateral del contrato de compraventa de acciones”.

Ernesto Piedras, director de The Competitive Intelligence Unit y uno de los economistas que más ha estudiado y medido el poder de las industrias creativas en México, calcula que, en términos del Producto Interno Bruto (PIB), la caída será severa.

“Las industrias culturales o creativas, antes de la pandemia, representaban el 7.4 por ciento del PIB nacional. Con la crisis, estimamos que este año pasaremos de ese 7.4 por ciento a un 5.1 por ciento”, afirma Piedras. “Pero eso no quiere decir que estemos viendo menos películas, leyendo menos o escuchando menos música. Al contrario: lo que pasa es que la digitalización del entretenimiento ha desmonetizado a muchos negocios. Tenemos más acceso al entretenimiento gracias a la tecnología, pero muchos negocios han perdido, y creo que las pérdidas más grandes, al final, serán para el creador”, aclara.

Panteón Rococó, una de las bandas mexicanas de rock con mayor trayectoria y fama internacional, planea cerrar su estudio de la Ciudad de México ante la crisis. Antes de la emergencia por COVID-19, el grupo había invertido gran parte de su dinero en una serie de conciertos en el Foro Sol por su 25 aniversario. Hoy todo está congelado: el dinero de los casi 200 mil boletos vendidos y todo lo invertido en infraestructura, arte, logística y producción. “Fue un golpe muy grande para la banda y para nuestro público, todo se vino abajo”, asegura Dr. Shenka, líder de la banda.

Streaming, ¿el salvavidas?

En México, la industria del entretenimiento tiene un valor de 22 mil 360 millones de dólares, la misma cantidad que perdió el sector agrícola de América Latina y el Caribe a causa de las sequías en 10 años, según datos del estudio Global Entertainment & Media Outlook (GEMO) 2020-2024, de PwC.

Entre 2019 y 2024, este mercado tendrá un moderado crecimiento anual compuesto de 2.27 por ciento, en gran parte gracias al auge que han tenido las compañías que se dedican a ofrecer servicios por streaming, como Netflix o Spotify, los grandes ganadores de esta pandemia, apunta PwC.

Cuando comenzó la emergencia sanitaria, Netflix reportó 16 millones de usuarios nuevos en marzo, lo cual le dejó ganancias por 5 mil 767 millones de dólares, es decir, 27.6 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior. Según informó la compañía estadounidense, los mayores incrementos porcentuales en ingresos y en usuarios sucedieron en la región de Asia-Pacífico y en Latinoamérica, donde el crecimiento interanual fue de 25 por ciento.

Javier Piñol, director de Spotify Studios para América Latina, asegura que el número de podcasts en español y portugués en la plataforma creció en más de 400 por ciento, el doble de lo que aumentó este formato en el resto del mundo. De hecho, dice, la mitad de los podcasts en español que hoy están disponibles en Spotify fueron generados el año pasado.

“La pandemia ha cambiado nuestros hábitos de consumo y ha hecho que exploremos otras áreas del entretenimiento. En este redescubrimiento, nos hemos dado cuenta que el audio brinda un bienestar distinto y una intimidad más profunda que otros contenidos”, sostuvo Piñol en una entrevista telefónica realizada a finales de 2020.

De acuerdo con datos de Spotify, el podcast más escuchado en México en 2020 fue Fausto, el cual es narrado por el actor Damián Alcázar y habla sobre crímenes basados en hechos reales.

La compañía sueco-estadounidense tiene en América Latina uno de sus principales centros de operaciones. En México ha lanzado más de 80 podcasts en lo que va de la crisis sanitaria por coronavirus, un crecimiento interanual de 75 por ciento. A nivel mundial, Spotify tiene registrados 1.9 millones de podcasts para sus 320 millones de usuarios.

El año pasado, Spotify pagó 5 mil millones de dólares a los titulares de derechos musicales. Morgan Stanley estima que el gasto del consumidor mundial en transmisión de música se elevó a 19 mil millones de dólares, un aumento del 18 por ciento.

“El confinamiento nos ha hecho redescubrirnos desde casa, un espacio donde, curiosamente, no solíamos pasar tanto tiempo. El audio juega un papel interesante en el confort. Al estar cansados de ver pantallas y tener miedo de salir, mucha gente ha encontrado bienestar e intimidad en el formato del podcast, un género que hace años no tenía tanta relevancia”, observa Piñol.

Sin embargo, los negocios que dependen del servicio directo al cliente no pueden dar cifras tan positivas. Cinemex, la segunda cadena de cines más grande de México, anunció hace un par de meses del cierre de más de 145 salas.

Y aunque Cinemex es propiedad de Grupo México, uno de los consorcios mineros más grandes del país, su deuda con los bancos a causa de la pandemia asciende a 230 millones de dólares, cantidad que es negociada con BBVA, HSBC, Banco Santander y Bank of Nova Scotia, según confiaron a Bloomberg fuentes cercanas a las negociaciones.

De acuerdo con PwC, dentro del sector del entretenimiento, la industria del cine en México fue la más afectada en 2020 con una pérdida interanual de sus ingresos por 662 millones de dólares, lo que representa una caída del 68 por ciento.

“Aún estamos en medio de la tempestad y es difícil prever cuántas salas desaparecerán, porque las cadenas luchan por mantenerlas vivas”, dice Anderson. “Todo dependerá del tipo de negociaciones que tendrán con sus arrendatarios, pero lo que sí es un hecho es que tendrán que cambiar sus modelos de negocios”.

Estos cambios, dice, podrían ser muy variados, desde modelos híbridos que ofrezcan contenidos por streaming y funciones tradicionales, hasta un esquema VIP en el que ir al cine implique algo más que sentarse en una butaca.

“Quizás veamos salas de cine más chicas, más exclusivas, salas multiusos donde el cliente goce de una experiencia más completa”, apunta Anderson.

Mientras en EU el ritmo de vacunación es cada vez más acelerado, con prácticamente la mitad de la población adulta inoculada con al menos una dosis, en México las vacunas caen a cuentagotas. Eso ha provocado que las medidas de confinamiento no se relajen por completo, sobre todo en las zonas urbanas. La Ciudad de México sigue en semáforo naranja. Los eventos masivos, como los conciertos, están prohibidos.

Los teatros, cines y casinos sí abren, pero al 30 por ciento de su capacidad para evitar contagios. Armando Barona, director de programación de espectáculos del Pepsi Center, asegura que los eventos por streaming son una especie de placebo contra la crisis que vive la industria: útil, pero no suficiente como para librar la enfermedad. “Aquí ya no se busca ganar, sino sobrevivir”, señala.

En junio pasado, Barona, junto con otros productores, inversionistas y promotores, lanzaron el proyecto Reactivación del Entretenimiento y Música en México (REMM), con el cual organizaron 15 conciertos en línea. Por eso las plataformas de servicios por streaming han sido las grandes ganadoras de esta crisis sanitaria. Deezer, la competencia directa de Spotify, registró un crecimiento de 20 por ciento en su base de usuarios activos en México en los tres meses posteriores al cierre de la alianza que cerraron con TV Azteca en julio de 2020, dice Laurence Miall-D’aout, chief commercial officer de la compañía.

“Entre enero y octubre de 2020 tuvimos más de tres millones de descargas en México desde el inicio del año, lo que se traduce en un aumento del 50 por ciento en comparación con el año anterior”, dice.

Además, sus streams aumentaron en más del 40 por ciento entre julio y noviembre de 2020, periodo en el que la mayoría del país estuvo en confinamiento. El tiempo medio de escucha de sus usuarios mexicanos también tuvo un incremento del 13 por ciento en ese periodo. “Nuestro plan es seguir invirtiendo en México en 2021 para aprovechar ese éxito”, sostiene Miall.

Leemos más pero… pirata

Para el mercado de libros, la pandemia sí despertó más lectores pero engrandeció su mayor pesadilla, la piratería. Arturo Cuevas toma un seminario de filosofía en línea en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Lleva meses desempleado. El periódico donde trabajaba lo despidió desde diciembre pasado. No está dispuesto a pagar un solo peso por el libro que le pidió su profesor. Prefiere ingresar a https://b-ok.lat y descargarlo gratis. En ese sitio hay de todo: desde recetas de cocina hasta tratados sobre política o novelas bestseller.

Ante el confinamiento que provocó el cierre de librerías, los mexicanos aumentaron la lectura desde celulares, pero de forma ilegal, a través de PDFs o piratería.

Así lo reconocen dos de los organismos más importantes del mercado editorial del país: la Cámara Nacional de la Industria Editorial (Caniem) y el Centro Mexicano de Protección y Fomento de los Derechos de Autor (Cempro).

Según el último reporte del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), el tiempo que los mexicanos gastaron en lectura de contenidos desde sus pantallas creció hasta en 40 por ciento durante la pandemia. Sin embargo, la facturación de libros digitales solo creció entre 2 por ciento y 5 por ciento, lo cual indica que la mayoría de los títulos que leyó la gente fueron piratas.

“Vemos que hay una disparidad entre el aumento de la lectura en pantalla y la venta efectiva de libros en formato digital”, observa Quetzalli de la Concha, secretaria general del Cempro. “Y esto es preocupante porque está proliferando la piratería digital, algo que trae consecuencias negativas, como recortes de personal o desaparición de sellos enteros”.

México es el primer lugar en venta de libros pirata. El Cempro estima que 4 de cada 10 que se consumen en el país son ilegales, cuando hace una década solo eran 2 de cada 10, dice De la Concha, quien se desempeña como gerente legal y de derechos de autor de Penguin Random House, un poderoso grupo editorial.

“Tenemos conocimiento de que la piratería de libros ha crecido durante la pandemia, sobre todo en el terreno digital. La gente no sale y se ha puesto a leer más, pero de forma ilegal”, afirma Juan Luis Arzoz, presidente de la Caniem y ex director de Santillana México.

“Nosotros no vivimos de regalar libros, sino de venderlos. Aquí la pregunta es: ¿cómo afrontaremos la crisis? Entendiendo que la cultura tiene derechos de autor que deben ser remunerados, como en cualquier mercado”.

Así lo viven

● Paulina Vieitez

Escritora mexicana y promotora de lectura

Con más de 10 años de trayectoria, cree que el libro electrónico aún no tiene la fuerza como para desbancar al libro físico. Contrario a muchos de su gremio, considera que la pandemia ayudó a perfeccionar los sistemas de entrega de las librerías, los cuales se hicieron más rápidos y eficaces. Librerías emprendieron campañas para dar a conocer las bondades de seguir comprando libros de papel.

“Si bien ha sido muy duro este último año para el sector editorial, confío en que esto potenció el número de lectores. La gente, encerrada, tuvo mucho más tiempo de elegir su entretenimiento”, comenta Vietez, quien durante la crisis sanitaria pudo publicar su más reciente libro, Fabulosas, con editorial Océano. Se trata de un libro que contiene 20 testimonios de mujeres empoderadas y exitosas, en un contexto particularmente complicado para la mujer en México. Según datos de la Secretaría de Gobernación, las llamadas S.O.S. realizadas por mujeres aumentaron en 46% desde que comenzó la pandemia.

● Morris Gilbert

Productor

“Para mí, en este momento nuestro gremio está en estado de coma. Está vivo, le late el pulso, pero en estado de coma. Hay que trabajar e invertir muchísimo, pero sobre todo tener paciencia para que revivamos después de un año que, para nosotros, fue un golpe tremendo”, asegura el productor Morris Gilbert, director de la división OCESA Teatro y fundador director de Mejor Teatro, una de las compañías de producción teatral más grandes de América Latina.

Con OCESA, afirma, todo está detenido por el momento. Con su empresa solo ha podido presentar tres obras de las 10 que tiene en cartelera: Dice que no tiene una cifra exacta de cuánto dinero ha perdido él o la industria del entretenimiento. Prefiere hacer un cálculo breve: “Si hacemos 10 temporadas en cartelera y cada una de ellas tiene seis funciones cada fin de semana, estimo que hemos dejado de hacer 2,400 funciones. De ese tamaño es la crisis”.

El productor cree que el entretenimiento y la cultura deberían ser considerados una actividad esencial. No está de acuerdo con que el gobierno no haya otorgado ni un solo estímulo al gremio.

“Como todas las industrias de México, nos han dejado defendernos con nuestras propias uñas”.

“Tenemos que ir de puerta en puerta y de funcionario y funcionario a buscar quién tiene algún tipo de empatía por el teatro, sabiendo que desafortunadamente les dices la palabra ‘teatro’ y la mayoría te dicen: ‘¿qué?’.

Es una pena, es una vergüenza, honestamente lo es, pero es la realidad. No estoy diciendo nada ofensivo”, afirma Gilbert, quien ha producido centenares de obras directamente desde Broadway como Los monólogos de la vagina, Defendiendo al cavernícola y ¡Si nos dejan!

¿Realmente debemos temer al spoiler?

Texto original: Luis Miguel Cruz (Cinepremiere)

Cuando Alfred Hitchcock empezó a trabajar en Psicosis (1960), una de sus mayores preocupaciones fue que su público llegara a las salas sin conocer los principales giros de la trama, lo que incluía el asesinato de la estelar Janet Leigh en el primer acto y la revelación final en torno a la Sra. Bates. El cineasta estaba convencido de que el conocimiento previo arruinaría, no sólo la sorpresa, sino toda la experiencia en sí. Su misión incluyó comprar todas las copias de la novela escrita por Robert Bloch en que se inspira la película, prohibir que el elenco concediera entrevistas a los medios, evitar que el estudio diera screenings a la crítica y acordar con los exhibidores que nadie pudiera ingresar una vez iniciada la proyección. Finalmente, el director comenzó una campaña en la que pedía la colaboración del público para que no revelara los secretos de la trama. Fue así como el llamado maestro del suspenso inició una de las mayores cruzadas contra el spoiler, un término que ni siquiera existía por ese entonces y que se refiere a cualquier información que adelanta lo que sucede en una película o serie y que puede estropear el disfrute si aún no se ha visto [vía].

No fue el primero en luchar contra él. Se dice que el cineasta británico se inspiró en la leyenda mostrada en los créditos de Les Diaboliques, (1955) en la que Henri-Georges Clouzot solicita a su público que “¡no sea DIABÓLICO! No destruya el interés que sus amigos puedan tener en esta película. No les diga lo que ha visto. Gracias, de su parte” y que es considerada por muchos como la primera spoiler alert en toda la historia del cine.

Tampoco sería el último. George Lucas protegió la filmación de Star Wars: El Imperio contraataca (1980) con guiones falsos para evitar que la relación parental entre Darth Vader y Luke Skywalker se filtrara; la última temporada de Game of Thrones (2019) prohibió que el elenco leyera sus escenas más de una vez, protegió el rodaje con un asesino de drones y filmó múltiples escenas falsas para confundir a los paparazzis; caso similar al de Marvel que filmó cinco desenlaces distintos para Avengers: Endgame (2019) e inició toda una campaña en redes sociales con la etiqueta #DontSpoilTheEndgame.

Nacimiento y la popularización del término

“Aunque parece ubicua ahora, este uso de la palabra spoil (arruinar) es relativamente reciente, al surgir de una peyoración que tomó lugar en el siglo XVII”, explica la escritora y profesora de inglés C. Namwali Serpell en su obra Seven Modes of Uncertainty. “Antes de eso, spoil era un verbo de triunfo”, que implicaba despellejar animales, despojar a un enemigo de su ropa o saquear. Prácticas que eventualmente cayeron en desuso, lo que provocó que la naturaleza del término cambiara en el imaginario colectivo ante la idea de que algo se arruinaba tras sufrir algún daño.

PUBLICIDAD

El primer uso oficial del spoiler como revelación narrativa sucedió en abril de 1971, cuando la revista National Lampoon’s publicó el artículo titulado Spoilers. En él, Doug Kenney revelaba los desenlaces de múltiples películas. Sólo unos años después, el término fue adoptado por grupos de aficionados de la ciencia ficción. Publicaciones como Destinies incluyeron advertencias (spoiler warnings) en sus reseñas, mientras que las primeras listas de correos electrónicos y foros de discusión online creados hacia finales de década buscaban formas cada más efectivas para evitar las grandes revelaciones entre miembros de sus respectivas comunidades. Fue así como en 1982 surgió el primer uso de la etiqueta spoiler alert en un grupo de Usenet en el que se discutían los pormenores de Viaje a las estrellas II: La ira de Khan (1982).

Su utilización se disparó con la popularización del internet. Esto motivó al crítico Roger Ebert a publicar un artículo titulado Critics have no right to play spoiler (Los críticos no tienen derecho a jugar al spoiler) en el que argumenta que “los personajes de las películas no siempre hacen lo que haríamos nosotros. A veces toman decisiones que nos ofenden. Ese es su derecho. Tenemos derecho a no estar de acuerdo con ellos. Sin embargo, no es nuestro derecho destruir para otros la experiencia de estar tan sorprendidos por esas decisiones como nosotros”. También recuerda que el público tiene el derecho a ver una historia sin conocer los detalles y rememora la manera en que él mismo fue señalado por dar demasiados detalles en sus críticas, lo que le motivó a emplear advertencias.

La consolidación llegó en julio de 2007 cuando el término spoiler alcanzó el punto más alto de toda su historia en el buscador de Google. Un pico que, dicho sea de paso, se mantiene hasta nuestros días y que motivó a Vulture a proponer un estatuto oficial en el que se especifique cuánto debería esperar la prensa para revelar los detalles más importantes de series, películas, libros e incluso obras de teatro. A más de diez años de su publicación todavía no hay un acuerdo al respecto.

Inicia la polémica

El internet, las redes sociales y el clickbait han provocado que esquivar los spoilers sea una tarea cada vez más difícil, lo que puede apreciarse en incontables usuarios que continuamente manifiestan su derecho a la sorpresa en pos de una mejor experiencia. El crítico James Poniewozik defiende este argumento al asegurar que “un spoiler no deseado te quita algo, pero no creo que sea el placer de leer o ver una historia […].  Quita la anticipación antes de verla” [vía].

Por su parte, la profesora de psicología de Pace, Thalia Goldstein [vía], considera que el miedo al spoiler no proviene de saber lo que sucederá con antelación, sino que nos recuerda que las películas y series no son más que una ficción. Esto puede resultar doloroso a nivel psicológico pues, aunque la consciencia lo sabe desde un principio, la parte más primitiva del cerebro se deja llevar por la narrativa. Esta es la razón por la que el ser humano dedica una parte muy importante de su tiempo a novelas, series y películas, y por las que establece lazos tan estrechos con algunos personajes. Pero tal vez no todo sea negativo.

La otra cara del spoiler

“Cuando empiezo un libro nuevo, leo primero la última página”, confiesa Harry Burns en Cuando Harry conoció a Sally (1989). Aunque el personaje interpretado por Billy Crystal lo atribuye a un lado oscuro, son muchas las personas que hacen lo mismo. Curiosamente, hay quienes lo hacen incluso con las películas y series, apoyándose en buscadores o Wikipedia para conocer cuál será el desenlace. ¿Cómo explicar esta necesidad? Harry lo atribuye a que “si muero antes de terminar, sé cómo sale”, pero lo cierto es que las razones son más complejas.

Así lo concluyeron una serie de investigaciones encabezados por el profesor de psicología Nicholas Christenfeld de la UC San Diego y que consistían en adelantar el final de distintas historias a un grupo de estudio. Aunque la lógica diría que las revelaciones tal vez no afectarían tanto en algunas tramas, pero sí que destrozarían aquellos argumentos que se apoyan sobre el whodunnit o el plot twist, los resultados demostraron que los spoilers sirven como potenciadores, es decir: ayudan a disfrutar más de una narrativa.

“Si conoces el final [de una película] mientras la miras, puedes entender lo que está haciendo el director”, explica Christenfeld. “Tienes la oportunidad de disfrutar una visión más amplia y esencialmente, entender la historia con más fluidez. Hay mucha evidencia de que este tipo de procesamiento fluido de la información es placentero, es decir, cierta familiaridad con una obra de arte te permite disfrutarla más».

Esta también es la razón por la que las campañas promocionales son cada vez más extensas y los trailers más reveladoresporque los grupos focales revelan que el público objetivo conecta mejor entre más detalles sabe de la trama. Irónicamente, aquellos títulos que se decantan por un marketing sustentado sobre el secretismo se arriesgan a generar sentimientos encontrados de un público que no sabe qué esperar o que lleva sus expectativas a niveles tan altos que el producto final termina por ser decepcionante [vía].

Con estos factores en cuenta, queda claro que no existe una postura correcta o incorrecta en torno al spoiler, sino dos posiciones distintas en torno a la experiencia cinematográfica. Cada quien elige cuál es la que mejor le acomoda para el máximo disfrute.

¿Es funcional la herramienta de Rotte Tomatoes?

Texto original: Ricardo Rosado (Fotogramas)

Rotten Tomatoes lleva más de veinte años en funcionamiento pero, por diferentes motivos, su nombre se ha hecho realmente conocido hace algo menos. Lo que era un portal para curiosos del cine y los números, se ha convertido poco a poco en una referencia a tener en cuenta por los medios que, viendo la curiosidad que genera en gran parte del público una nota cerrada sobre un producto, utilizan sus porcentajes en noticias que generan todo tipo de comentarios.

Este interés ha llamado la atención de la industria que, buscando asegurar sus inversiones, podría estar tomándose demasiado en serio los resultados una simple base de datos. Algunos creadores ya han llamado la atención sobre este asunto, como el director Brett Ratner, uno de los primeros en apuntar que estas notas podrían destruir para siempre el negocio del cine. Para entender mejor cómo hemos llegado hasta aquí, vamos a desgranar todo lo que sabemos de la ahora famosa página y los episodios fundamentales de esta historia, conspiranoia incluida.

¿Qué es Rotten Tomatoes?

Rotten Tomatoes, que literalmente se traduce como “Tomates podridos”, es una web que recopila críticas de películas realizadas por otros medios. Su nombre se debe a esa bonita tradición de tirar tomates a los actores de teatro que no terminaban de caer bien al respetable.

Fue lanzada el 12 de agosto de 1998 por Senh Duong, un diseñador que quería que gente de todo el mundo tuviese acceso a una gran variedad de críticas norteamericanas. Se estrenó con ‘Amigos y vecinos’ (Neil LaBute, 1998), una comedia negra con Jason Patric, Nastassja Kinski y Ben Stiller y, desde el primer momento, fue un éxito.

¿Quién está detrás de todo?

Durante años, Duong mejoró la web y la fue profesionalizando junto con sus compañeros de la Universidad de California, pero el crecimiento de la plataforma trajo consigo a diferentes compradores potenciales.

En 2004 empezaron las ventas del dominio, que ha pasado por infinidad de manos conocidas. IGN se hizo con los tomates antes de ser absorbida por Fox Interactive Media, que más tarde vendió la página a Flixster, compañía que fue comprada en 2011 por Warner Bros.. En 2016 fue vendida a Fandango, la marca norteamericana de gestión de entradas online y cuyos propietarios son Universal (70%) y Warner Bros. (30%).

¿Cómo funciona?

Centrándonos en las notas, lo que más destaca de la ficha de cada película es un apartado llamado “Tomatometer”. Este porcentaje representa la cantidad de críticas positivas profesionales que ha conseguido el título en cuestión. Si no alcanzan el 60%, aparecerá un una mancha verde indicando que el tomate ha pasado a mejor vida. Si ha conseguido convencer al 60%, el símbolo será un bonito tomate fresco. Además, si logra alcanzar un 75% de críticas positivas teniendo más de 80 reseñas, de las que al menos 5 estén firmadas por sus llamados “Top Critics”, reciben un «Certificado de frescura» con un bonito sello con el que presumir ante los compañeros.

Bajo este número total, antes podíamos encontrar también la nota media obtenida por las críticas, que no solía coincidir con el porcentaje basado únicamente en dos valores, y el número total de críticas positivas y negativas. Para acceder a estos datos, eliminados durante una temporada tras diversas polémicas, ahora debes pinchar sobre el tomate en cuestión y una nueva ficha te descubrirá la información.

Junto a este número oficial, aparece el porcentaje de valoración de los usuarios de la web. Cualquiera puede registrarse y votar para que el cubo de palomitas que representa esta opción se llene.

Bajo todos estos datos, y pasando por diferentes fichas de información de la película que estemos consultando, podemos encontrar las reseñas de los críticos profesionales que se han usado para lograr la nota y, más abajo, las que han publicado los usuarios.

rotten tomatoes
Rotten Tomatoes
rotten tomatoes
Rotten Tomatoes

Primer palo

En 2010, durante el septuagésimo quinto aniversario del Círculo de Críticos de Cine de Nueva York, en Rotten Tomatoes descubrieron que no todos se estaban tomando bien su éxito. Armond White, presidente de la asociación, señaló que las webs que recopilaban críticas en general, y esta en particular, eran un ataque a la expresión individual al ofrecer un consenso que sustituía a la valoración de cada individuo.

La gran polémica

En 2016, con el estreno veraniego de ‘Batman v Superman: El amanecer de la Justicia’, la web de recopilación de críticas llegó a ordenadores donde no había estado antes. La llamativa nota obtenida por el título de DC, que actualmente mantiene su triste 28% de críticas positivas, enfureció a parte de la audiencia.

Es cierto que muchos no llegaron a entender del todo el funcionamiento de la web, ya que se solía argumentar que la película merecía al menos un aprobado y su nota media es, precisamente, de 5’0, pero las estacas ya estaban afiladas y las antorchas refulgían en la oscuridad.

Los maletines

La teoría de la conspiración sobre los medios recibiendo suculentos maletines de diferentes proveedores siempre estará ahí, independientemente de a qué sector periodístico nos refiramos. El buen trato por parte de una gran sección de la crítica al universo cinematográfico marvelita obligó a los investigadores de lo desconocido, siempre alerta, a poner a Disney en su punto de mira pero, cuando las películas de DC empezaron a despeñarse, no necesitaron más pruebas.

Lo cierto es que la comparación entre los porcentajes de las películas estrenadas por una compañía y las de la otra son sorprendentes pero, al repasar sus resultados en taquilla y las notas de otras webs de compilación de datos más abiertas al público, como IMDb, vemos que esa distancia no parece cosa de RT.

Puede que Disney se está gastando un dinero ingente en pagar a espectadores a la salida del cine para que valore negativamente a la competencia, o lo mismo es que los críticos tienen una influencia jamás soñada, pero la explicación más sencilla suele ser la correcta: unas gustan más que otras.

Oscuros intereses de la web

Esta otra teoría es más fácil de explicar y finiquitar. Algunos señalan a Fandango, actual responsable de la web, como la marca tras el complot contra DC.

Aunque no tenga demasiado sentido que una empresa que vende entradas de cine decida valorar negativamente a un título con grandes expectativas de taquilla, cabe recordar que el 30% de la propiedad pertenece a Warner, estudio responsable de las películas de DC.

Lo de Ratner

Con gran parte de los internautas en guerra por dos compañía que jamás lucharían por ellos, algunos cineastas han empezado a ver un problema en la atención que esta web está generando en según qué oficinas.

Brett Ratner, director cuyo título más valorado en la web es ‘El dragón rojo’ con un 69%, cree que todo esto se nos está yendo de las manos. “Lo peor que tenemos en la cultura cinematográfica actual es Rotten Tomatoes. Creo que es la destrucción de nuestro negocio”, comentó hace unos años, antes de que la pandemia acelerase otros problemas obvios como el cambio de consumo debido a las plataformas.

Ratner, co-productor de ‘Batman v Superman’ a través de su compañía RatPac Entertainment, cree que esas notas son peligrosas para la taquilla y convencen a los espectadores para que no vean las películas con menos porcentaje.

La respuesta de la casa

Jeff Voris, vicepresidente y portavoz de Rotten Tomatoes en la actualidad, respondió a Ratner de un modo mucho menos ofensivo de lo que alguno hubiese deseado. Tras señalar que coincide con la visión del director sobre la valía de la crítica cinematográfica, añadió: “La puntuación, que es el porcentaje de reseñas positivas publicadas por críticos profesionales, se ha convertido en una útil herramienta para que los aficionados tomen sus decisiones, pero creemos que es solo un punto de partida para que comiencen a discutir, debatir y compartir sus propias opiniones”.

Entonces, ¿en qué quedamos?

En un mundo ideal, todo esto no ocurriría y las salas estarían llenas pero, claro, no solo no estamos en un mundo ideal, sino que estamos en este. El número, el porcentaje o la nota, es solo parte de una crítica que siempre viene después y que incluye un buen número de palabras y diversas valoraciones. Si rebajamos esto a una cifra, podemos encontrarnos con ciertas injusticias pero, ¿realmente hace que la gente se quede en casa? Los 900 millones logrados por ‘Batman v Superman’ nos hacen pensar que no del todo.

Gracias a páginas como Rotten Tomatoes y similares, podemos acceder a las críticas de las principales publicaciones norteamericanas buscando solo el título de una película. Para los interesados en ello, resulta una herramienta realmente útil que, como todo, puede usarse para el mal. Y si no, siempre nos quedará gritar “Martha” y confiar en que se cree un vínculo irrompible con nuestros enemigos.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑