Texto original: Miguel Jorge (Gizmodo)

En la víspera de año nuevo de 2007, la web CHUD.com publica una historia que había pasado por alto en la industria del cine. La película Zyzzyx Road había costado 1,2 millones de dólares, pero había recaudado, aparentemente, 30 dólares en taquilla. De ser cierto, se trataba de la recaudación más vergonzosa de la historia del celuloide. Y resultó ser verdad.

Unos días después de publicarse el artículo, Variety, The New York Times y otros medios se subieron rápidamente a la noticia y comenzaron a indagar. ¿Cómo podía ser cierto? ¿Qué demonios había ocurrido para semejante disparate?

Al parecer, el origen de este sinsentido comenzó en el año 2004, momento en que John Penney, por entonces un guionista de Hollywood que había logrado cierto éxito en títulos de culto como Return of the Living Dead III o Contaminated Man, se asoció a un tipo llamado Leo Grillo para dirigir una película que tenía entre manos.

Grillo era un actor frustrado que acabó encontrando la fama en un ámbito muy distinto: la defensa de los derechos de los animales a través de la compañía que fundó, DELTA Rescue, un enorme espacio en las colinas de California donde albergaba a cientos de perros y gatos abandonados.

Sin embargo, Grillo quería volver a intentarlo en el cine. Su idea inicial era rodar una película sobre animales, pero pensó que antes necesitaba recaudar bastante dinero en otro tipo de film, por ejemplo, en un thriller. Así llegó hasta Penney, quien tenía entre manos la historia de Zyzzyx, inspirada a su vez en una carreta real a las afueras de California. Un thriller que tras muchas idas y vueltas de guión quedaría con la siguiente sinopsis:

Grant es un contable con un matrimonio en crisis y una hija a la que adora. En Las Vegas conocerá a Marissa, pasando un fin de semana de romance que termina con su exnovio intentando matarlos, aunque será Grant quien lo mate. Con la ayuda de Marissa enterrarán el cadáver en Zyzzyx Road, pero a la mañana siguiente el cuerpo del difunto desaparece…

Sí, no era ninguna maravilla, pero Penney y Grillo se las arreglaron para contratar a Tom Sizemore y Katherine Heigl, actriz que por aquel entonces acababa de rodar el piloto de Grey’s Anatomy para ABC.

El presupuesto inicial fue de 750.000 dólares (terminaría costando 1.2 millones de dólares), dinero recaudado por inversores privados, con Penney dirigiendo y produciendo junto a Grillo (quien también protagonizó la peli).

Unos meses después comienza la producción en el desierto de Mojave. Debía rodarse en 18 días y Sizemore estaba programado para filmar sus escenas el primero. Mientras, Penney, un director novel, trataba de asegurarse de que todo funcionara sin problemas en un horario extremadamente apretado.

Katherine Heigl, John Penney, Tom Sizemore y Leo Grillo durante el rodaje
Katherine Heigl, John Penney, Tom Sizemore y Leo Grillo durante el rodaje
Imagen: IMDB

Sin embargo, el rodaje comenzó a truncarse cuando el primer día Penney recibe la noticia: Sizemore estaba arrestado. ¿Cómo? El actor no estaba pasando por su mejor momento. En 2004 era más conocido por sus problemas con la justicia que por sus dotes actorales. Fue condenado por golpear a su ex novia en 2003, y su sentencia se suspendió para poder ingresar a rehabilitación.

Con todo, a Grillo le pareció una buena idea contratarlo.

El problema fue que tanto Sizemore como su amigo y asistente personal, Peter Walton, fueron arrestados por no pasar las pruebas de drogas mientras estaban en libertad condicional. No solo eso, mientras estaban bajo custodia, la policía descubrió que Walton tenía una orden de arresto por distribución de pornografía infantil. Walton fue encarcelado y a Sizemore lo soltaron unos días más tarde.

El rodaje fue un absoluto desastre, pero finalmente lograron terminarla, momento en que se encontraron con un nuevo problema: ninguna distribuidora quería proyectarla en los cines. ¿Qué hicieron? El 24 de febrero de 2006, sin ninguna de las estrellas, ni un solo periodista, ni una mísera alfombra roja, el film se estrena en el Teatro Highland Park Village de Dallas.

Ilustración para el artículo titulado
Imagen: IMDB

Hablar de estreno probablemente sean palabras mayores. Se trataba de una proyección cada día (al mediodía) hasta el 2 de marzo, una sala que Grillo había alquilado en privado por valor de 1.000 dólares, y lo hizo para que la obra cumpliera con los mínimos requisitos del Screen Actors Guild para películas menores no destinadas a ir directamente a DVD. De esta forma se permitía que las películas de bajo presupuesto pagaran a los actores una tarifa más baja siempre que la obra tenga un estreno nacional.

Cuando el filme dejó de proyectarse habían acudido exactamente seis personas, lo que suponía un bruto de 30 dólares. A esto hay que añadir que uno de los espectadores era una maquilladora con sede en Dallas que había trabajado en la película.

En realidad, los productores no estaban muy preocupados. Como explicó el propio Grillo, el “estreno” era una formalidad para llegar al acuerdo del Screen Actors Guild, “en realidad no queríamos una audiencia, cuando terminamos el rodaje nos dijimos, ¿cuál es la forma más barata de salir de este desastre? Alquilamos el cine por 1.000 dólares”.

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Imagen: IMDB

Con el tiempo la película consiguió recaudar más dinero, aunque fuera de la taquilla de los cines. Grillo y Penney lograron vender los derechos en DVD al extranjero a Regent Entertainment, llegando a un total de 23 países y recaudando 368.000 dólares.

Así fue la historia de la película con la peor recaudación en taquilla de la historia de Hollywood. Para que nos hagamos una idea, The Room, considerada como la peor película jamás realizada, obtuvo más de 12.000 dólares en su primer fin de semana, y actualmente se encuentra con más de 10 millones de dólares en todo el mundo.

De hecho, es posible que el tiempo y su vergonzoso récord conviertan a Zyzzyx Road en una película de culto.