A principios de mes, los Premios del Sindicato de Actores (SAG Awards, por sus siglas en inglés) propusieron a Asia Kate Dillon formar parte del comité de nominaciones para la próxima edición de la ceremonia. Días después, la intérprete de John Wick 3 (2019) respondió al remitente con una carta abierta donde expone sus condiciones para aceptar la invitación.

Específicamente, los SAG Awards pedían a Dillon que fuera parte del jurado en las categorías fílmicas de mejor actuación masculina/femenina para un papel principal/secundario, y es la naturaleza de tales ternas lo que motivó una réplica destinada a desacreditarlas.

En la misiva divulgada por Variety, Dillon rememoró que en 2016 se identificó públicamente como una persona no binaria, es decir, que no se reconoce ni como hombre, ni como mujer. Desde entonces, ha sido alguien que pone especial énfasis en erradicar las «categorías segregadas de actuación» para cualquier competencia.

«Separar a las personas en función de su sexo asignado y/o su identidad de género no sólo es irrelevante cuando se trata de juzgar una actuación, sino que también es una forma de discriminación», dice la estrella de la serie Billions. «Sus categorías actuales no sólo borran las identidades no binarias al limitar a los artistas a identificarse como hombres o mujeres (que no hacemos todos los miembros del SAG, como yo), sino que también sirven como respaldo del genero binario en general, el cual defiende activamente otras formas de discriminación, incluido el racismo, el patriarcado y la violencia de género».

Dillon prosiguió al aseverar que la división por género en las ternas de actuación surgió con el propósito de «combatir el descuido crónico y sistémico» que sufrían las histriones cisgénero en el contexto de las premiaciones. Sin embargo, afirma, esta intención de otorgar mayor representación a la mujeres no ha sido apropiada, y calificó de «peligrosas» aquellas posturas que continúan defendiendo la distinción actor/actriz.

«Las mujeres negras, de color, indígenas, trans y discapacitadas siguen conformando los grupos con menos representación en cualquier entrega de premios», escribe la celebridad de 35 años. «Sin embargo, si SAG, o la Academia, o los Emmy, o los Critics Choice Awards, hubieran decidido combatir esa representación insuficiente creando [la categoría] a la mejor actriz negra/de color/indígena en un papel principal/secundario, esa acción se leería rotundamente como lo que sería: racista y discriminatoria.»

Y concluye:

«Me encantaría ejercer como jurado, siempre y cuando [el SAG] tome medidas inmediatas para combinar sus premios de actuación en categorías de género neutral. Este postergado y valiente paso de mi sindicato enviaría un amplio mensaje de que el SAG no sólo me apoya a mí, sino que también apoya a todos sus miembros no binarios y no conformes con el género.»

Respecto al tema de la comunidad trans, J.K. Rowling, encendió en días recientes las redes sociales al publicar tuits que desconocían a las mujeres transgénero como mujeres. Célebres actores vinculados al mundo mágico de Harry Potter (Daniel Radcliffe, Eddie Redmayne y Emma Watson) ya manifestaron una postura contraria al pensar de la escritora.

Texto original: Cinepremiere