por Edel López Olán (Permanencias Voluntarias)

Directores y Guionistas: Waad Al-Kateab y Edward Watts.

Distribuidora: Sunset Films (2019)

El cine ha retratado los diferentes matices de cada uno de los conflictos del mundo y desde la adaptación se ha convertido en ese mensajero que nos invita a reflexionar como cada uno de los eventos del mundo inciden en la vida de las personas y como, también, han cambiado el destino, para bien o para mal, de la humanidad.

Pero cada una de esas historias tiene una individualidad que se percibe desde la lente de un director, la pluma de un guionista o el valor monetario de un productor. Todos ellos, de una forma sistemática convergen en crear desde la seguridad de un set, una historia para nuestros corazones.

Para Sama (For Sama, Sunset films 2019) cambia de forma vertiginosa la forma de narrar ese tipo de historias y nos sumerge en una historia impresionante desde la cercanía de las balas y el como un grupo de personas se aferran a la humanidad y protegen con los pocos recursos que tienen a la mano, la moral de una ciudad mientras graban a ras de piso todos los hechos para el miembro más pequeño de la familia: Sama.

Única en su estilo, “Para Sama” cuenta con la dirección de la madre de la pequeña y estudiante de periodismo de la Universidad de Alepo, Waad al-Kateab que junto Edward Watts, narran la vida y aventuras de un grupo de médico encargados de las labores de rescate en la ciudad de Alepo, Siria. Filmada desde el centro del conflicto, Waad nos presenta una de las peores caras de una guerra civil que ha consumido a un país y que sigue sin comprenderse por los habitantes del mundo entero.

La cinta avanza en un viaje vertiginoso por todos los sentimientos que se aglomeran en el cuello del espectador, que sin ninguna tregua, ve como los personajes de la misma cambian radicalmente sus vidas y conceptos entre inexplicables risas y bromas, llanto y desesperación  por parte de los involucrados en medio de un país que se cae a pedazos.

El enorme desafío técnico de crear para el espectador un equilibrio emocional es uno de los primeros logros del documental nominado al Oscar en el 2019. La forma en como los directores se sumergen en la cotidianidad de la vida en Alepo mientras balas y bombas caen por doquier, le entregan al espectador ese doble filo que los hace olvidar por momentos la guerra y centra todos sus sentidos en la vida de la pequeña Sama y su supervivencia paralela a un mundo violento y sin sentido. A lo largo de la historia, la narradora y directora se debate siempre entre el amor a su pueblo y su lucha por la libertad y el increíble amor y admiración que siente por su esposo y familia. Sama, una pequeña que entre balbuceos cambia de una forma extraña el destino de todo un hospital, cambia por completo la narrativa de una directora que se transporta de una “rebelde” por sus ideales a una madre abnegada y preocupada por el bienestar de sus hijos, al mismo tiempo, este pequeño personaje, les brinda una esperanza extraña para seguir adelante, así como motivos para aferrarse a la vida.

Sin lugar a dudas Para Sama, se convierte en una carta de amor de hora y media que nos hace reflexionar desde el sillón que aún existen momentos de belleza en tiempos de cólera, que el amor transforma las voluntades más inquebrantables y que somos afortunados en contar con personas que narran desde el horror, historias tan poderosas como la de Sama y su familia.

Para Sama se puede disfrutar en Netflix para estos momentos de cuarentena.

Simplemente, una cinta excepcional.

Hasta la próxima.